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La normalización técnica, una herramienta para el comercio.

Por: INSTITUTO COLOMBIANO DE NORMAS TECNICAS “ICONTEC”

La normalización técnica es una actividad encaminada a establecer los requisitos y las directrices que deben cumplir los productos y los servicios que se comercializan en todo el mundo, así como los procesos y sistemas que los gestionan. A través de ella, se alcanza la calidad a lo largo de toda la cadena productiva, desde la manufactura o la prestación, incluidos sus proveedores, hasta el consumidor final. Desde este punto de vista, la normalización es un actor transversal, ya que la norma técnica es el referente para gestionar y medir tal calidad.

Los Organismos Nacionales de Normalización (ONN) son las entidades que universalmente gestionan y desarrollan estos procesos normativos en cada uno de los países. En Colombia, el Gobierno delegó la labor de normalización a ICONTEC desde 1984, al nombrarlo su Organismo Nacional de Normalización, reconocimiento que fue ratificado mediante los decretos 2269 de 1993 y 3257 de 2008.

Esta labor de normalización tiene carácter universal. Cientos de organismos en el mundo desarrollan tales actividades con alcances internacionales, regionales, nacionales, de asociación o de empresa, los cuales generan normas con el fin de promover el comercio y propender por una calidad mínima para proteger al consumidor. En el ámbito internacional sobresalen International Organization for Standardization (ISO), International Electrotechnical Commission (IEC) y la Comisión del Codex Alimentarius, que es un organismo de la Organización de las Naciones Unidas que tiene como función promover la inocuidad y la seguridad alimentaria en el mundo. En el ámbito regional, son representativos la Comisión Panamericana de Normas Técnicas(COPANT), el Congreso de Normas de la Cuenca del Pacífico(PASC) y la Red Andina de Normalización(RAN).

La mayor representatividad frente a la normalización la tiene ISO, entidad a la cual  pertenecen 164 ONN (uno por cada país), y colaboran decenas de organismos adherentes. ICONTEC es miembro de ISO prácticamente desde su fundación y participa de acuerdo con las necesidades del sector productivo colombiano en 82 comités técnicos y 59 sub-comités técnicos.

Los parámetros que definen el proceso de normalización son de carácter  internacional porque están fijados en el Acuerdo de la Organización Mundial de Comercio (OMC), y particularmente en el Anexo 3 del Acuerdo sobre Obstáculos Técnicos al Comercio (OTC) que en últimas constituye un código de buena conducta para desarrollar la normalización en el mundo. Lo anterior explica la relevancia que tiene la normalización para facilitar el comercio, porque provee requisitos unificados y coherentes para dinamizar y aclarar el intercambio de bienes y servicios.

ICONTEC en Colombia, y seguramente así sucede en la mayoría de países y sus ONN, ha adherido cada una de las recomendaciones del Anexo a los procesos específicos de normalización. El Anexo 3 establece, por ejemplo, que antes de publicar una norma técnica se ponga en consideración del público mínimo por 60 días, tiempo que se materializa en el proceso de normalización nacional a través del sub-proceso de consulta pública. Durante estos 60 días, ICONTEC facilita el acceso del proyecto de norma técnica a quien esté interesado en el contenido de éste, con la finalidad de que se estudie y se generen comentarios que la enriquezcan y mejoren.

En términos generales, la filosofía de la normalización subyace en unos principios fundamentales para su gestión: 1) el consenso, 2) la amplia participación de todos los interesados y 3) la transparencia.

En este mismo sentido, es necesario también mencionar la voluntariedad en la aplicación de las normas técnicas, pues ésta es una condición para apoyar y promover la competitividad de las empresas, ya que bajo esta condición, quien considere que la norma técnica le aporta, la usa; por el contrario, quien no lo considere, no la usa o busca alternativas que satisfagan sus necesidades. Sin embargo, el gran determinante es el mercado, pues en él están las fuerzas que establecen los requisitos que se deben suplir y ese es uno de los objetivos de las normas.

En contraste con lo anterior, están los reglamentos técnicos, los cuales son de obligatorio cumplimiento y son gestionados por las autoridades gubernamentales, en cada uno de sus campos de acción. El mismo Acuerdo OTC/OMC define que los reglamentos técnicos son medios que tienen los países para proteger sus objetivos legítimos, los cuales no deben restringir el comercio más allá de lo estrictamente necesario. Por lo anterior, los reglamentos no deben exigir requisitos diferentes a los relacionados con esos objetivos legítimos, solo deben buscar la protección de la salud, la seguridad, el ambiente y el consumidor.

Además de la actividad normalizadora, a través de la evaluación de la conformidad se genera confianza entre el sector productivo y el consumidor final, certificando que un bien o un servicio cumplen los requisitos establecidos por las normas técnicas nacionales, internacionales o de reglamentos técnicos.

En el ámbito mundial, los organismos de evaluación de la conformidad se rigen igualmente por normas internacionales, a través de la acreditación, con la que cada país asegura que los organismos que emiten certificados, cumplen los requisitos establecidos. Estos organismos de acreditación están agrupados por el Foro de Acreditación Internacional (IAF, por sus siglas en inglés International Accreditation Forum), quien además de indicar las mejores prácticas, tiene acuerdos de reconocimiento entre los ONN de distintos países, con lo cual  garantiza la posibilidad de convalidar en varios países las certificaciones emitidas, por cualquiera de los firmantes de estos acuerdos.

Lo destacable de estos conceptos es que el Acuerdo OTC/OMC también establece que tanto los reglamentos técnicos, como las normas técnicas y los procedimientos de evaluación de la conformidad, son considerados obstáculos técnicos al comercio, pero lo importante es que se usen de manera que faciliten el comercio y que no sean concebidos como medios para obstaculizar innecesariamente el intercambio comercial entre los países.

En relación con Estados Unidos, las normas técnicas son consideradas como un pilar de desarrollo para su industria y de garantía para sus consumidores, para lo cual este país cuenta con un sistema nacional de la calidad federal, como su concepción de Estado.

En materia de normalización, la American National Standards Institute (ANSI), actúa como vocero y representante de Estados Unidos en los escenarios internacionales de normalización e internamente acredita a cientos de los organismos desarrolladores de normas que en el nivel, usualmente de asociación, generan normas técnicas para todos los sectores económicos del país. Estos organismos, algunos con normas de uso universal, generan una base de requisitos que son exigidos en el campo voluntario por los compradores norteamericanos, como una herramienta para controlar la calidad de los productos y servicios exportados a Estados Unidos.

Otro aspecto relevante es que dispone de una gran infraestructura de laboratorios de ensayos, que dan soporte a los procedimientos de evaluación de la conformidad. Vale mencionar en este último campo los casos del National Institute for Standadrs and Technology (NIST), que posee laboratorios metrológicos de amplia cobertura y de tecnología novedosa. De la misma manera, se encuentra la Underwriters Laboratories (UL), que desarrolla y evalúa requisitos y ensayos para la seguridad de los productos eléctricos, especialmente electrodomésticos.

En cuanto a los Organismos Desarrolladores de Normas (SDO, por sus siglas en inglés), son innumerables los que operan y generan normas para materiales, productos y ensayos. Entre los más reconocidos están American Standards for Testing and Materials (ASTM), National Fire Protection Association (NFPA), American Society of Mechanical Engineers (ASME), American Petroleum Institute (API), National Electrical Manufacturers Association (NEMA), Institute of Electrical and Electronics Engineers (IEEE), Technical Association of The Pulp and Paper Industry (TAPPI). La ANSI ha acreditado alrededor de 250 SDO y a un número similar de organismos que no se encuentran bajo esta “sombrilla”.

Respecto a la reglamentación técnica, existen reglamentos en los ámbitos federal y estatal, que deben obligatoriamente cumplir los exportadores que lleven sus productos a Estados Unidos. Son particularmente importantes los reglamentos exigidos en materia sanitaria, zoosanitaria y fitosanitaria, los cuales son adoptados y controlados por agencias del Estado especializadas en cada tema. En este campo se encuentran Food and Drug Administration (FDA) y Animal And Plant Health Inspection Service (APHIS). En temas ambientales se encuentra  Environmental Protection Agency(EPA) y, de manera transversal para todos los productos, incluidos los manufacturados, la Consumer Product Safety Commission (CSPC).

Consciente de la importancia que tiene la convalidación de los certificados que otorga, ICONTEC ha ampliado el número de acreditaciones suscritas con los Organismos Nacionales de Acreditación de los países de la región, entre los cuales se encuentran los de Perú, Chile y Ecuador, así como el reconocimiento mundial a través de las acreditaciones vigentes con ANAB y ANSI de Estados Unidos y Deutsche Akkreditierungsstelle( DAKKS) de Alemania.

Adicionalmente, los certificados en sistemas de gestión de ICONTEC cuentan con el respaldo de la red mundial de certificadores IQNET, que le permiten a cualquier titular de un certificado de ICONTEC, tener soporte y reconocimiento en más de 150 países alrededor del mundo.